Faraján (julio’25)

Música y Nuevos Espacios: Nuestro Concierto en Faraján

El pasado 19 de julio, nos trasladamos a Faraján, uno de los municipios blancos de la Serranía de Ronda. Nuestra actuación formó parte de la agenda de actividades de verano de la localidad y sirvió para acompañar el acto oficial de inauguración de la ampliación de su plaza-mirador, un espacio público renovado que se ubica junto a la Plaza de Andalucía y la iglesia del pueblo.

El programa estuvo compuesto íntegramente por obras del repertorio sinfónico español e internacional, interpretadas al aire libre en este nuevo entorno urbano. En esta ocasión, todo el concierto se desarrolló bajo la dirección de nuestro compañero José Alberto Mancera Martínez, lo que nos permitió trabajar la cohesión del grupo en un programa de ritmos muy variados y de corte mayoritariamente dancístico.

Faraján: El Mirador del Valle del Genal

Faraján es un municipio de origen morisco asentado sobre una ladera en pleno Valle del Genal, rodeado de castaños, encinas y arroyos. Entre su patrimonio destaca la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de estilo mudéjar, y entornos naturales visitados por senderistas como las Chorreras de Balastar, dos saltos de agua encajados en un paisaje de huertas tradicionales y riscos calcáreos.

Ofrecer el concierto coincidiendo con la apertura de la reforma de su plaza-mirador propició un encuentro muy cercano con los vecinos y visitantes que se acercaron a conocer el nuevo espacio. Agradecemos al Ayuntamiento de Faraján y a la comunidad local su invitación y la organización del evento, que permitió integrar la música de la JOPMA en la mejora y el desarrollo de los espacios públicos del municipio.

Programa *

  • Las Hébridas (obertura)
    Felix Mendelssohn (1809 – 1847)
  • Danza bacanal (de Samson et Dalila)
    Camille Saint-Saëns (1835 – 1921)
  • Entre naranjos y olivos
    Cristóbal López Gándara (1988 – Actualidad)
  • Orgía (de Danzas Fantásticas)
    Joaquín Turina (1882 – 1949)
  • Danza del fuego (de Benamor)
    Pablo Luna (1879 – 1947)
  • Intermedio de La boda de Luis Alonso
    Gerónimo Giménez (1854 – 1923)

* concierto dirigido por José Alberto Mancera Martínez en base al acuerdo de colaboración con el CSM de Málaga
Juan Paulo Gómez, director

Notas al programa

Las Hébridas – Felix Mendelssohn (1809 – 1847)

Félix Mendelssohn fue un compositor y director alemán, uno de los nombres centrales de la primera etapa del romanticismo musical en Europa. Formado bajo principios clásicos, su obra se caracterizó por un estricto sentido del equilibrio formal que aplicó a composiciones de carácter descriptivo. Además de su legado creativo, ejerció un rol relevante en la historia de la música al recuperar y revalorizar las obras de Juan Sebastian Bach, promoviendo la creación de las primeras sociedades de música antigua.

Conocida también como «La Gruta de Fingal», esta obertura sinfónica traslada al papel las impresiones del compositor durante su viaje a las costas de Escocia en 1829. El tema inicial evoca el movimiento regular del mar en la isla de Staffa, mientras que los desarrollos de la sección de viento simulan el viento y los ecos del interior de la cueva marina. Interpretada al aire libre, exige un esfuerzo extra de concentración por parte de las cuerdas en los pasajes en pianissimo para mantener la claridad y el ambiente contemplativo de la obra.

Danza bacanal (de Samson et Dalila) – Camille Saint-Saëns (1835 – 1921)

Camille Saint-Saëns fue un compositor, organista y pianista francés que defendió las estructuras de la música clásica de su país frente a las corrientes estéticas más rupturistas de finales del siglo XIX. Su amplia formación e interés por la arqueología y la geografía le llevaron a viajar frecuentemente, introduciendo de forma regular elementos de la música tradicional del norte de África y Oriente en sus partituras, dotando a la orquesta europea de una paleta de colores inusual para la época.

Este fragmento orquestal pertenece al tercer acto de su única ópera representada con regularidad, Samson et Dalila, y acompaña la escena de celebración en el templo de los filisteos. La pieza destaca por su ritmo ágil y el uso de giros melódicos construidos sobre escalas orientales. Su ejecución demanda una articulación nítida de la sección de maderas en la introducción y un pulso rítmico firme por parte de la percusión y los metales para guiar de forma limpia el acelerando que cierra la composición.

Entre naranjos y olivos – Cristóbal López Gándara (1988 – Actualidad)

Cristóbal López Gándara es un compositor, pianista y director nacido en Úbeda (Jaén), con una presencia destacada en la música para agrupaciones sinfónicas, de cámara y música procesional en Andalucía. Formado en el Conservatorio Superior de Málaga, su lenguaje compositivo se caracteriza por una sólida base técnica que dialoga de forma constante con los ritmos y las estructuras melódicas del folclore tradicional andaluz, aportando una sonoridad contemporánea pero reconocible.

Esta pieza plantea una suite sinfónica descriptiva centrada en la identidad de los paisajes agrícolas de nuestra región. A nivel de orquesta, la obra requiere un trabajo minucioso de equilibrio en las maderas y los metales, ya que los motivos melódicos principales viajan de forma constante entre las diferentes secciones. Alterna momentos de gran lirismo y tranquilidad con pasajes rítmicos más activos que simulan el dinamismo del entorno rural andaluz, adaptándose muy bien al formato de nuestros conciertos provinciales.

Orgía (de Danzas Fantásticas) – Joaquín Turina (1882 – 1949)

Joaquín Turina fue un compositor y pianista sevillano que, junto a Manuel de Falla, lideró el movimiento del nacionalismo musical español en el siglo XX. Su estancia de formación en París marcó su estilo, permitiéndole asimilar el uso del color y la armonía del impresionismo francés, que posteriormente aplicó a la estilización y dignificación sinfónica de los ritmos y canciones populares del sur de España.

Se trata de la tercera pieza de sus Danzas Fantásticas, una de sus colecciones orquestales más programadas. A pesar del título, que alude a un texto del escritor José Más, la obra plasma una escena de festividad y baile popular andaluz. Musicalmente plantea una exigencia clara en la métrica debido a los acentos asimétricos del folclore y cuenta con intervenciones de los metales que exigen un sonido limpio y con carácter, manteniendo la tensión interpretativa en todo el bloque sinfónico.

Danza del fuego (de Benamor) – Pablo Luna (1879 – 1947)

Pablo Luna fue un violinista y compositor aragonés, uno de los creadores más influyentes en el ámbito de la zarzuela grande y la opereta española de las primeras décadas del siglo XX. Con una larga trayectoria al frente del Teatro de la Zarzuela de Madrid, Luna destacó por un dominio intuitivo de la orquestación y por el diseño de ambientes exóticos, utilizando recursos tímbricos que facilitaban una recepción inmediata por parte del público.

Esta danza es el fragmento más difundido de su opereta Benamor, cuya trama se desarrolla en el entorno de la corte persa. La pieza avanza de forma continua a partir de un diseño rítmico repetitivo introducido por los violonchelos y contrabajos. La complejidad de la obra reside en el control del crescendo orquestal, ya que los instrumentos se añaden de forma progresiva acumulando volumen y densidad sin que el pulso varíe, exigiendo una dirección precisa para coordinar el clímax final.

Intermedio de La boda de Luis Alonso – Gerónimo Giménez (1854 – 1923)

Gerónimo Giménez fue un compositor y director gaditano especializado en el género del sainete lírico y la zarzuela. Formado en el Conservatorio de París, aplicó técnicas de instrumentación europeas al folclore andaluz, logrando obras de gran acabado formal. Sus páginas instrumentales mantienen un lugar propio en las salas de conciertos debido a la exigencia técnica y la velocidad que demanda su ejecución por parte de las orquestas sinfónicas.

El intermedio de esta zarzuela es una página rápida estructurada sobre el ritmo de un zapateado. Supone un ejercicio de resistencia y velocidad, en especial para toda la sección de cuerdas, que debe tocar escalas rápidas en posiciones agudas manteniendo la uniformidad del arco y de la articulación. Su dinamismo y su carácter marcadamente andaluz la convierten en una pieza recurrente para finalizar nuestras actuaciones, propiciando un cierre enérgico y claro.

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