Fundación Hospitalarias (abril 2026)

El pasado sábado 18 de abril, tuvimos el inmenso placer de dar el pistoletazo de salida a la Semana Cultural de la Fundación Hospitalarias de Málaga. Para nosotros, no fue un concierto más en nuestra agenda; fue la oportunidad de abrir, a través de nuestros instrumentos, una celebración dedicada a la labor de una institución que es referente de humanidad en nuestra ciudad.

Como acto inicial de esta semana conmemorativa en honor a su fundador, San Benito Menni, vivimos una mañana cargada de complicidad con el público. Sentir la respuesta de los residentes y profesionales del centro mientras desgranábamos los primeros compases del programa nos recordó por qué la música es una herramienta de transformación social tan poderosa. Fue un orgullo para todos nosotros ser la banda sonora de este inicio de fiesta.

La Fundación Hospitalarias y el legado de San Benito Menni

Nuestra labor junto a la Fundación Hospitalarias Málaga La Fundación Hospitalarias Málaga lleva casi 140 años siendo un faro de esperanza y cuidados especializados. En sus instalaciones se realiza una labor encomiable atendiendo a personas con problemas de salud mental, discapacidad física o psíquica de alta complejidad, y a nuestros mayores. Su modelo, que combina la excelencia científica con una visión profundamente humanista, resuena con nuestros propios valores como orquesta: el rigor técnico al servicio del bienestar de la comunidad. Compartir nuestra música en este espacio es, para nosotros, una forma de sumarnos a su misión de hospitalidad.

San Benito Menni: Un precursor de la salud mental Nacido en Milán en 1841 como Angelo Ercole Menni, San Benito Menni fue una figura providencial para la sanidad en España. Miembro de la Orden de San Juan de Dios, recibió el encargo de restaurar la orden en nuestro país, una tarea que emprendió con una determinación inquebrantable en un contexto social muy complejo. No solo fundó la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús en 1881, sino que revolucionó la atención psiquiátrica de la época. En un tiempo donde los enfermos mentales eran a menudo marginados o maltratados, él impulsó centros donde la caridad se unía a la medicina moderna, devolviendo la dignidad a miles de personas. Su figura, que celebramos en esta semana cultural, sigue siendo un ejemplo de entrega absoluta a los más vulnerables.

Programa

  • Una noche en el monte pelado
    Modest Mussorgsky (1839 – 1881)
    * Juan Jesús Moreno Muñoz
  • Danza bacanal (de Samson et Dalila)
    Camille Saint-Saëns (1835 – 1921)
    * José Alberto Mancera
  • Entre naranjos y olivos
    Santiago J. Otero Gándara (1964 – )
    * José Faura
  • Conga del fuego nuevo
    Arturo Márquez (1950 – )
    * José Alberto Mancera
  • Danza del fuego (de Benamor)
    Pablo Luna (1879-1947)
    * Ana del Pino
  • La boda de Luis Alonso
    Gerónimo Giménez (1854-1923)
    * Juan Urdániz

* directores en prácticas en base al acuerdo de colaboración con el CSM de Málaga
Juan Paulo Gómez, director

Notas al programa

Una noche en el Monte Pelado – Modest Mussorgsky (1839-1881)

Modest Mussorgsky fue quizás el miembro más innovador y audaz del «Grupo de los Cinco», el conjunto de compositores que se propuso crear una música nacionalista rusa libre de las influencias académicas de Europa Occidental. Su vida estuvo marcada por una lucha constante entre su genio creativo y una existencia atormentada, lo que dotó a su obra de un realismo psicológico y una crudeza emocional sin precedentes. Mussorgsky despreciaba las «reglas» tradicionales si estas limitaban la expresión de la verdad espiritual de su pueblo, lo que lo convirtió en un precursor del modernismo musical del siglo XX.

Esta pieza es un poema sinfónico que nos transporta a una noche de San Juan en la cima del monte Triglav, cerca de Kiev. En ella, Mussorgsky describe con una orquestación salvaje un aquelarre de brujas en honor a Satán. La música es un torbellino de ritmos frenéticos y armonías oscuras que evocan la danza de los espíritus malignos. Sin embargo, tras el caos de la noche, la obra concluye con una de las transiciones más bellas del repertorio: el sonido de una campana de iglesia al amanecer que dispersa a las tinieblas, dando paso a una melodía de paz y esperanza que nosotros interpretamos con especial delicadeza.

Danza Bacanal – Camille Saint-Saëns (1835-1921)

Saint-Saëns fue un polímata y un virtuoso excepcional, a menudo comparado con Mozart por la facilidad pasmosa con la que componía. Además de músico, fue astrónomo, matemático y filósofo, lo que se refleja en una música de una claridad estructural perfecta y un equilibrio exquisito. Aunque fue un defensor de las formas clásicas francesas frente al avance del wagnerismo, su capacidad para absorber influencias de sus viajes por el norte de África y otros lugares le permitió introducir colores exóticos y ritmos vibrantes en la música sinfónica europea.

Extraída de su ópera Samson et Dalila, la Bacanal es una de las piezas más célebres del repertorio orquestal por su brillantez y su carga sensual. En el contexto de la ópera, representa la fiesta desenfrenada de los filisteos en el templo de Dagón para celebrar la caída de Sansón. Nosotros disfrutamos especialmente interpretando sus escalas cromáticas de aire oriental y su ritmo galopante, que exige una precisión absoluta en las maderas y una potencia controlada en los metales y la percusión hasta llegar a un final apoteósico.

Entre Naranjos y Olivos – Santiago J. Otero Gándara (1964 – )

Santiago J. Otero Gándara es un destacado compositor y pedagogo español con un vínculo muy especial con nuestra tierra, habiendo desarrollado una labor fundamental en el Conservatorio Superior de Música de Málaga. Su lenguaje musical se caracteriza por una exquisita sensibilidad que bebe directamente de las raíces populares andaluzas, pero tamizadas por una técnica compositiva contemporánea muy refinada. Es un autor que entiende a la perfección la sonoridad de la orquesta joven, escribiendo páginas que son un regalo tanto para el músico que las interpreta como para el público que las descubre por primera vez.

Esta obra es un evocador tríptico sinfónico que rinde homenaje a los paisajes andaluces. A través de sus notas, casi podemos oler el azahar y sentir la luz del sur. Nosotros la abordamos como una pintura sonora; la pieza fluye entre texturas que sugieren la serenidad de los campos de olivos y la vitalidad de los naranjales en flor. Es una obra de una gran belleza melódica que nos exige un trabajo muy preciso en los planos sonoros y una paleta de colores muy amplia en las cuerdas y maderas, logrando crear una atmósfera de nostalgia y frescura que siempre cautiva a nuestra audiencia.

Conga del fuego nuevo – Arturo Márquez (1950 – )

Nacido en Álamos, Sonora, Arturo Márquez es el compositor mexicano vivo más interpretado en las salas de conciertos de todo el mundo. Su gran mérito ha sido elevar la música popular de salón —como el danzón, la conga o el mambo— a la categoría de música sinfónica de alto nivel. Su lenguaje musical es una síntesis perfecta entre la tradición académica y el alma de la calle, lo que hace que su música sea profundamente accesible pero técnicamente desafiante para los músicos.

Esta obra es una celebración del ritmo y la energía. Está inspirada en el ritual prehispánico del «Fuego Nuevo», con el que los antiguos mexicanos celebraban el inicio de un nuevo ciclo de 52 años. Para nosotros, interpretar esta pieza es una inyección de vitalidad; su base rítmica de conga se entrelaza con melodías de una alegría desbordante que invitan al oyente a moverse. Es una obra que pone a prueba la cohesión de nuestra sección de percusión y la agilidad de los vientos, convirtiéndose siempre en uno de los momentos más aplaudidos de nuestros encuentros.

Danza del fuego (Benamor) – Pablo Luna (1879-1947)

El aragonés Pablo Luna fue un maestro absoluto del teatro lírico español. Formado como violinista, su carrera despegó en Madrid, donde se convirtió en uno de los máximos exponentes de la zarzuela y la opereta. Luna poseía un don especial para la instrumentación y una capacidad única para crear atmósferas que transportaban al público a mundos lejanos, ya fuera el lejano oriente o la España romántica, siempre con un refinamiento armónico que lo situaba a la vanguardia de su tiempo.

Esta danza pertenece a su opereta Benamor, cuya acción se sitúa en la antigua Persia. Es una pieza llena de exotismo y misterio que recrea una ceremonia ritual. La música comienza con un pulso hipnótico que va creciendo en intensidad, utilizando giros melódicos que evocan la sonoridad de Oriente Medio. Para nuestra orquesta, es una oportunidad fantástica para explorar matices tímbricos más delicados y elegantes antes de estallar en el vigoroso final de la danza.

La boda de Luis Alonso – Gerónimo Giménez (1854-1923)

Gerónimo Giménez, apodado a menudo el «Rossini español», fue un músico de una técnica prodigiosa y un instinto natural para el ritmo. Como director de orquesta y compositor, supo dotar a la zarzuela de una calidad sinfónica equiparable a la ópera europea. Sus obras son un reflejo del alma popular española, pero tratadas con un refinamiento y una exigencia técnica que obligan a cualquier orquesta a dar lo mejor de sí misma.

El intermedio de este sainete lírico es, sin duda, una de las joyas de nuestra música. Es una explosión de tipismo andaluz, un zapateado sinfónico que requiere un virtuosismo extremo por parte de las cuerdas y una alegría desbordante en el fraseo. Nosotros la sentimos como algo muy propio; es una pieza que desprende luz, gracia y una energía puramente malagueña y andaluza, ideal para cerrar un concierto y dejar en el público una sonrisa imborrable.

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